La Inteligencia Artificial ha dejado de ser una promesa futurista para convertirse en una herramienta cotidiana dentro de la industria del anime. Y si había una voz autorizada para ponerlo en palabras, esa es la de Hideaki Anno, creador de Neon Genesis Evangelion.
Lejos de la alarma y la confrontación, Anno propone una postura tan incómoda como honesta:
no hay marcha atrás.
Durante una reciente conversación con medios japoneses, Anno fue directo: la IA es demasiado eficiente, rápida y versátil como para que la industria pueda darse el lujo de ignorarla.
Según su visión, el anime ha llegado a un punto en el que adaptarse ya no es una opción, es una necesidad.
Más que temerla, Anno sugiere comprenderla y aprender a convivir con ella, explorando cómo puede integrarse al proceso creativo sin destruir su esencia.
La comparación con el CGI y la lección de la historia
A la conversación se sumó Takashi Yamazaki, director de Godzilla Minus One, quien recordó un precedente clave:
la llegada del CGI.
En su momento, los artistas de efectos prácticos veían los gráficos digitales como una amenaza y un recurso inferior. Hoy, ambas técnicas conviven y se complementan.
Para Yamazaki, la reacción actual frente a la IA repite exactamente ese mismo patrón.
El debate no es teórico. La industria ya está avanzando:
- Proyectos experimentales donde la IA genera gran parte de los planos.
- Grandes estudios japoneses incorporando herramientas de automatización en animación, doblaje y producción.
- Nuevos flujos de trabajo que combinan talento humano con asistencia algorítmica.
Todo indica que la predicción de Anno se está cumpliendo:
el cambio ya ocurrió.
El verdadero desafío del anime moderno no será evitar la tecnología,
sino construir una nueva forma de crear historias con ella.



